Blockchain

Blockchain: la tecnología que revolucionará el sistema financiero mundial

Nada mejor para avalar la importancia de un asunto que el nacimiento de una asociación para defenderlo o preservarlo. Precisamente eso es lo que le ha ocurrido a “blockchain”, que siendo apenas conocido por el público ya cuenta con la Blockchain Alliance para preservar su ética y defenderlo de las voces que lo comparan –y confunden- con bitcoin para desacreditarlo. Esta asociación acaba de ser presentada y ya cuenta con el respaldo de entidades tan representativas de sectores tan diversos como el FBI, el Departamento de Justicia norteamericano, el MIT Media Lab, Coinbase y, por supuesto, de Coin Center –que ha liderado su creación- y la Cámara de Comercio Digital.

Pero espera un momento… ¿qué es blockchain? ¿Por qué empieza a colarse en todas las conversaciones expertas en criptomonedas y no sólo en esas? ¿Por qué está atrayendo el interés de muchos grandes de la banca y la industria de los pagos online? Vayamos por partes, como diría Jack the Ripper.

¿Qué es blockchain o cadena de bloques?

Como muy bien explican en Investopedia, la blockchain o cadena de bloques es el mecanismo que se utiliza para verificar que las transacciones en bitcoins son legítimas. Fue creado por Satoshi Nakamoto cuando ideó las bitcoins (aunque como veremos más adelante no sólo sirve para ellas). Para que nos hagamos una idea, pensemos en que cualquier transacción que implique transferencia monetaria de una mano a otra implica:

  • En el mundo físico: que el dinero cambia de manos y sólo existe en un sitio a la vez (en mi bolsillo o en el del vendedor al que le compro la leche);
  • En el mundo virtual: que debe quedar registrado el intercambio de manera que el dinero sólo sea utilizado una vez. Los bancos resuelven esto consultando previamente el estado de la cuenta, tarjeta o cuenta de crédito del pagador antes de proceder al pago.

Bitcoins¿Pero qué ocurre con las bitcoins? ¿Cómo se verifica que no existen en dos lugares a la vez las mismas monedas y que nadie está “estafando” al sistema? Esto se realiza a través de la blockchain o cadena de bloques, que es un mecanismo complejo que requiere la intervención de numerosos participantes y se basa en la evidencia para verificar la credibilidad de las transacciones. Como en el sistema bitcoin no existe una autoridad central como ocurre con los bancos, se apoya en los cientos de miles de ordenadores que se dedican a dar soporte a este sistema -a cambio de ganar unas cuantas bitcoins por el camino-.

Los ordenadores que forman parte de este sistema se llaman “mineros” y funcionan de modo distribuido en lugar de centralizado. Esto quiere decir que cada vez que se realiza una transacción en bitcoins se distribuye este dato a la red en forma de un nuevo “bloque” en una larguísima cadena de transacciones. Sobre este bloque se irán depositando los demás bloques, de manera que cuantos más bloques haya sobre éste, más “fidedigna” se considerará la transacción que representa.

¿Y para qué sirve esto? Pues simplificando mucho, para confirmar que una transacción es válida. Veamos un ejemplo:

  1. Quiero comprar un producto con bitcoins y realizo el pago online.
  2. El bloque de mi transacción se añade a la cadena de bloques.
  3. Unos cuantos bloques después -lo que supone un retardo de unos minutos- se considera que la transacción es válida y se envía esa cantidad de bitcoins al vendedor.

Si durante este proceso hubiera algún problema y se intentase realizar un mismo pago dos veces, por ejemplo, para estafar al consumidor, se generarían dos bloques simultáneos que tratarían de competir por entrar en la cadena. Pero sólo uno de ellos conseguiría asentarse con nuevos bloques detrás de él. De manera que la cadena corta (representada por el bloque fraudulento) quedaría huérfana y ningún ordenador del sistema la continuaría, al no considerarse válida. Esa transacción no se llevaría a cabo y así esas bitcoins no se podrían usar dos veces.

Desde el punto de vista de la seguridad, blockchain es mucho más fiable que los asientos contables habituales de las entidades financieras, ya que funciona como un registro de transacciones mundial al que todo el mundo tuviera acceso (en lugar de los nombres de los usuarios se emplean claves) para garantizar la máxima transparencia posible de todos los procesos. La belleza de este sistema radica en la descentralización de las redes distribuidas, que evitan que una sola autoridad pueda controlar los procesos y, por tanto, pervertirlos en caso de que caiga en malas manos.

Si quieres conocer más a fondo este mecanismo no dejes de ver el siguiente vídeo.

Blockchain y su spin-off Sidechain

Precisamente para poder gestionar nuevas cadenas blockchain de forma eficiente y separada ha surgido una derivación de blockchain llamada Sidechain, que no es otra cosa que nuevas blockchains exclusivas para determinado tipo de transacciones. Esto permite gestionar los asientos digitales de forma más eficiente y cercana y se ha convertido en el objeto de deseo de los bancos.

Minería bitcoinsEs fácil imaginar un futuro en el que los bancos -como ha ocurrido con otros sectores como la música con Napster y en general con las redes P2P– vayan perdiendo poder en el sector financiero. De hecho son muchos los que están comenzando a invertir en pequeñas startups ligadas al mundo de las criptomonedas, probablemente con la intención de espiar los avances de este mercado paralelo más que con la de participar en él. Para muestra la inversión de BBVA en la compañía Coinbase, o la de Bankinter en Coinffeine. Banco Santander también está interesado en este sistema. Habrá que esperar para ver si consiguen sacar algo en claro.

A nivel internacional los movimientos de los grandes bancos en torno a la blockchain están siendo cada vez más envolventes. Recientemente el Banco Nacional de Australia anunciaba su unión a una veintena de entidades más en la investigación y uso de esta tecnología. El objetivo, lógicamente, es mantener su posición de dominio en el mercado investigando el modo de utilizar los protocolos blockchain en su operativa para abaratar el intercambio de información sobre transacciones bancarias.

Pero no sólo el mundo financiero se está moviendo; el sistema blockchain está siendo utilizado por otros sectores para mejorar la gestión de intangibles tan complejos de controlar como los derechos de autor. Es el caso de Ascribe, una startup francesa que quiere aprovechar la infalibilidad de la cadena de bloques para ofrecer a los creadores de contenidos un método de control de sus obras.

Linq, la cadena de bloques del Nasdaq

Precisamente el mercado bursátil privado norteamericano Nasdaq acaba de anunciar una plataforma basada en blockchain llamada Linq. Su intención es que las compañías que participan en este mercado puedan intercambiar acciones de manera fiable y segura incluso antes de que sean públicas. Los clientes podrán disponer de un registro histórico detalladísimo de todas las transacciones, algo que de realizarse manualmente requeriría decenas de horas de trabajo, intercambio de certificados físicos en papel, garantías y mucha burocracia, con el coste que conlleva.

Y justo ayer Visa y DocuSign anunciaron la puesta en marcha de un sistema basado en blockchain para gestionar el alquiler de vehículos. Se basa en una app que usarán los clientes para seleccionar el vehículo y firmar digitalmente todo el papeleo necesario para alquilarlo de una forma rápida y cómoda.

Hacia un futuro sin dinero… físico

Futuro sin dineroNo es difícil imaginar que la cadena de bloques pueda terminar convirtiéndose en el sistema en el que se apoyen muchas industrias para gestionar y asegurar la fiabilidad de sus procesos. No sólo hablamos de finanzas, como hemos visto también se puede utilizar para garantizar o facilitar la gestión de derechos de autor, intercambio de acciones, alquiler de vehículos… el límite probablemente esté en la imaginación. Y en que los bancos no consigan acorralar a una tecnología que según muchos está llamada a “democratizar” las transacciones financieras, que ya sabemos lo poco que les gusta a los jugadores tradicionales de todos los sectores admitir que la evolución les sustituye y supera.

Pero ¿y si el futuro de blockchain no está en dar soporte a las monedas existentes o futuras, sino en sustituirlas? Chris Skinner, presidente del Financial Services Club, va más allá y dibuja un futuro en el que no existan monedas, y los intercambios sean eso: intercambios. Cada producto comprado o vendido puede tener su propio identificador que lo relacione de forma unívoca con su propietario. Y que pueda terminar realizando sus propias transacciones, por ejemplo el frigorífico encargando unos cuantos litros de leche (sí, es mi obsesión no quedarme sin leche :-) para la próxima semana. Y todo ello, claro está, basado en blockchain, al estilo de Star Trek, donde no era necesario el dinero. Interesante, ¿verdad?

Terminemos con una predicción de Skinner: “en 2025 los únicos humanos que usarán cheques, tarjetas de crédito o dinero serán los que quieran pagar las tasas de los bancos y los vendedores por realizar esas transacciones. Los demás llevaremos identidades basadas en chips en nuestros dispositivos y en nuestro cuerpo para comprar todo lo que queramos sin pensar“. Ahí queda eso.

Periodista especializada en tecnología abducida por las redes sociales, el ecommerce y el marketing digital. Desde que compré mi primer bitcoin no he vuelto a ser la misma :-)
Un comentario

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  • Alonso
    3 noviembre 2015 at 6:04 am - Reply

    Gracias por el artículo, no conocía este tema y me parece muy interesante… al tiempo que preocupante. ¿Dejar nuestro dinero en manos de ordenadores? No sé