El móvil se convierte en cartera virtual

El móvil se convierte en cartera virtual

Hace apenas 15 años, cuando llevar un móvil encima empezaba a ser algo más o menos habitual, muy pocos podíamos haber imaginado que ese aparato, que en aquella época era casi más un estorbo que otra cosa, iba a terminar siendo uno de los ejes sobre los que girara nuestro día a día hoy.

Los fabricantes se han desarrollado tanto en términos de hardware y software que el smartphone es, a la vez y entre otras muchas cosas, agenda, cámara de fotos, centro multimedia, consola, reproductor de música y, por supuesto, teléfono. Lo próximo a lo que están llamados es a sustituir a las carteras y monederos, algo que podría pasar en el corto plazo si nos fiamos de la tendencia y los últimos estudios.

Que empresas como Google, Apple o Samsung, tres de las más importantes en el sector móvil (y no sólo), estén dedicando ingentes recursos al despliegue de sus carteras digitales es muy significativo. Pero es que no son las únicas: otros grandes nombres como Visa o MasterCard también están impulsando mucho el pago móvil, ya sea desarrollando sus propias herramientas o apoyando las de otros.

Despliegue desigual

Centrándonos en Samsung Pay, Apple Pay y Android Pay (la verdad es que no se han comido mucho la cabeza con el nombre), que sin duda serán las que se lleven el gato al agua, la implantación es bastante diferente.

walletEn el caso de la cartera de Apple, lleva en funcionamiento desde el 20 de octubre de 2014, fecha en que se presentó para los usuarios de iPhone 6 y 6+ en Estados Unidos, llegando a Reino Unido el pasado mes de julio. También funciona en para Apple Watch desde que este se pusiera a la venta en abril de este año, y para iPad Air 2 y iPad Mini 3, pero sólo para compras online. En cuanto a respaldo, cuenta con el apoyo de más de 2.500 bancos y emisores de tarjetas, como Visa, MasterCard, American Express, Bank of America, Barclays, Capital One, Chase, Citi, PNC, TD Bank, U.S. Bank o Wells Fargo. En términos de disponibilidad, Apple Pay se admite en cerca de 1 millón de comercios, así como en los hoteles Marriot International y en numerosas máquinas de vending de Coca-Cola.

Si bien una encuesta señala que el 42% de los usuarios de iPhone 6 o 6+ ya utilizan este servicio para pagar y está teniendo un despliegue muy rápido en comercios, lo cierto es que la cartera digital de la manzana tiene un inconveniente relativamente importante, y es que sólo funciona mediante NFC. La razón es que apenas el 10% de las tiendas admite disponer de un terminal con esta tecnología, los cuales cuestan además al comercio más de 500 dólares.

SamsungPor su parte, Samsung Pay fue presentado oficialmente el 16 de agosto y lleva en funcionamiento desde el día 20 de ese mes en Corea del Sur. La previsión es que esté disponible a partir del 28 de septiembre en EE.UU. y que llegue a España, Reino Unido y China antes de final de año.

Por ahora sólo funciona en los últimos modelos lanzados por el fabricante, es decir, Galaxy S6, desde el normal al Edge+, y Note 5, aunque lo lógico sería que se termine adaptando a smartphones anteriores, como S5 o Note 4. Aunque esta cartera también se basa en NFC, el servicio también es compatible con la transmisión magnética segura (MST), un estándar diferente que es similar a la banda magnética de las tarjetas de crédito tradicionales y que funciona en casi todos los dispositivos que aceptan tarjetas de crédito.

Según un estudio, en los 5 días posteriores al lanzamiento se habrían registrado más de 80.000 operaciones a través de Samsung Pay, lo cual sería un arranque muy prometedor que serviría para despejar las dudas que provoca el hecho de ser una herramienta que sólo funciona en terminales Samsung.

AndroidEl tercero en discordia, y uno de los más esperados, es Android Pay. Por ahora no está disponible, a pesar de que los rumores situaban su lanzamiento en el 26 de agosto, (ahora apuntan al 16 de septiembre), pero sin duda la llegada es inminente y seguramente sea antes de octubre. Si nos basamos en la forma de hacer de Google, así como en las filtraciones que se han ido produciendo, la apuesta por este servicio de pago no va a ser pequeña. El buscador ya ha dicho que, de entrada, estará disponible en más de 700.000 establecimientos de Estados Unidos, y cadenas como Aeropostale, American Eagle, Best Buy, Coca-Cola, GameStop, McDonald’s, Pepsi, Petco, Subway, Toys R Us, Domino’s, Dunkin Donuts, Groupon, o Uber ya han anunciado que lo respaldarán, ya sea para pagos físicos u online.

Parece que funcionará en cualquier dispositivo Android a partir de la versión 4.4 KitKat, lo que supone aproximadamente el 55% de los terminales con este sistema operativo. Esto representa varios millones de usuarios potenciales, lo que sin duda convertirá a la de Google en la cartera digital más extendida y en la que mejores opciones tendrá de entrada para conquistar el mercado, aunque tiene el mismo inconveniente que Apple Pay, y es que sólo admite NFC.

¿Qué opinan los usuarios?

Al final, e independientemente del esfuerzo y los recursos que dediquen los fabricantes y desarrolladores, los usuarios son los que tienen la última palabra. Sin ir más lejos, el propio NFC está empezando a despegar ahora, a pesar de que muchos de los smartphones actuales lo integran desde hace años y de que la campaña a favor de su utilización ha sido importante. En España, por ejemplo, esta tecnología apenas está implantada en las tiendas y son muy pocos los clientes que pagan a través de su teléfono.

millennialsSin embargo, la tendencia podría cambiar si la integración con el propio dispositivo es mayor y no depende tanto de terceros, como entidades bancarias o comerciantes. También el cambio generacional podría ser definitivo en este sentido, ya que según una encuesta llevada a cabo por Retale, el 20% de los conocidos como millennials (aquellos nacidos en los años 80 y 90) preferiría pagar utilizando el móvil para no tener que interactuar con el vendedor.

También las nuevas pautas de consumo, donde el dinero en efectivo tiene cada vez menos peso, ayudarán a inclinar la balanza a favor de las carteras digitales. El consumo colaborativo, las apps para dividir la cuenta a la hora de pagar o los propios préstamos P2P son abonos perfectos para el despliegue de los mencionados Pay, ya sean de Samsung, Apple, Google o los que estén por venir.

Por supuesto, el territorio también influye. Estados Unidos se muestra mucho más abierto que Europa a la hora de adoptar este tipo de tecnologías, y dentro del propio Viejo Continente, la penetración es tremendamente desigual. Si bien España es el primer país en cuanto a implantación de teléfonos de última generación y uno de los tres primeros en Internet móvil, no ocurre lo mismo a la hora de utilizar el pago con estos dispositivos. En este sentido, suceden cosas curiosas, como que Eslovaquia sea uno de los países europeos donde más se utiliza el contactless, por encima incluso de Reino Unido, Francia o Alemania, lugares donde este tipo de servicios funciona también muy bien.

Los denominados wearables, o dispositivos llevables, también tendrán un papel principal en el despliegue de las carteras digitales, puesto que resultan muy cómodos para este tipo de servicios y, sin duda, todos terminaremos llevando un smartwatch o una pulsera que permita el pago con sólo acercarla al TPV.

Finalmente, el incremento de la seguridad que supone este tipo de herramientas, que nos liberan del dinero en efectivo y que recurren a sistemas de encriptado o tokenización muy potentes, ayudará  que los usuarios perciban las muchas ventajas y comodidades que ofrece el hecho de pagar con un teléfono móvil.

En cualquier caso, sólo el tiempo lo dirá, por mucho que los estudios señalen 2020 como el punto de inflexión para la adopción masiva de las carteras digitales. Personalmente no tengo dudas de que todos terminaremos pagando a través de un gadget, ya sea el periódico, la compra del mes o una nevera nueva. Es sólo cuestión de tiempo, menos de una década seguramente, aunque la brecha entre países será grande. Quizás si se llega a conseguir un estándar en lugar de tener varias carteras diferentes, los plazos se aceleren y las dudas se disipen, pero mientras tanto, bienvenidos sean todos los intentos, porque lo que está claro es que el móvil se lo queda todo.

Un comentario

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  • Ana Sánchez
    14 septiembre 2015 at 7:13 am - Reply

    Particularmente interesante, aunque como dice el autor todavía queda mucho y está por ver si surge un estándar que facilite las cosas a los usuarios.